Alaska - La última frontera

Tarifa: 2800€/per

Probablemente, a la gran mayoría de nosotros se nos viene a la cabeza Alaska cuando pensamos en una aventura o en abandonar todo rastro de civilización por un tiempo. Cuando nos imaginamos una tierra remota, inhóspita y lejana, con una naturaleza infinita que puede poner a prueba a los mas rudos exploradores. Alaska ha llegado a ser bien conocida, no solo por su incomparable dureza y belleza natural, sino también por la famosa fiebre del oro y por las aventuras que Alexander Supertramp nos narraba en su novela “Hacia rutas salvajes”.

Es el estado Nº49 de los Estados unidos y el más extenso de todos ellos, con una superficie 1,717.856 Km². Es también una de las regiones mas deshabitadas del planeta debido a su climatología y su naturaleza tan salvaje. De norte a sur, el estado se puede dividir en 3 regiones principales: la zona ártica septentrional, el interior y las montañas del pacífico, donde encontramos los mayores núcleos de civilización y su capital, Juneau.

Conocer esta vasta región en su totalidad implicaría realizar un viaje de varios meses o incluso años, más aún cuando cada región muestra un atractivo especial en cada época del año. Durante los meses invernales la mayor actividad se puede encontrar en la zona del interior, mientras que en los meses estivales la actividad se concentra en la zona costera. La zona ártica queda prácticamente excluida a lo largo del todo el año debido a la ausencia total de civilización y su climatología tan extrema; pues en ella se han llegado a registrar algunas de las temperaturas más bajas del planeta.

En este viaje de aventura intentaremos descubrir las joyas más representativas de las montañas del pacífico. La primera parte del viaje consistirá en una ruta más tranquila y cultural que nos permitirá conocer las maravillas de los sistemas montañosos de Alaska, como el Monte Denali; mientras que la segunda parte se centra en un terreno más de aventura para explorar la región costera, como el sistema de Wrangell – St Elias National Park o el Parque Nacional de los fiordos de Kenai.

Época

Junio

Dificultad

2B - Campamento - Medio

Duración

14 Días

Plazas

Mín 4. - Máx. 8

Programa

Nuestro viaje día por día

Llegada al aeropuerto internacional Ted Stevens de Anchorage. El guía estará esperándonos a nuestra llegada, se reunirá a todo el grupo y seremos trasladados a nuestro alojamiento en la capital de Alaska. En función de la hora de llegada dispondremos de tiempo libre para conocer esta bonita ciudad ártica.

Por la noche disfrutaremos de una cena de bienvenida y se presentará el programa en detalle. Aprovecharemos también para repasar todo el equipo por si alguien necesita comprar algo antes de abandonar la ciudad al día siguiente.

Es momento de comenzar nuestra aventura; y no habría mejor forma de hacerlo que dirigiéndonos al espectacular Parque Nacional Denali, una de las joyas de la corona de Norteamérica. En el camino pararemos a visitar el cementerio y la iglesia ortodoxa de Saint Nicholas, el pueblo de Talkeetna y realizaremos pequeñas rutas de senderismo para ir entrando en contacto con la salvaje naturaleza de Alaska. Pararemos también en todos aquellos sitios que tengan un buen mirador de esta bonita región para sacar todas las fotos que sean necesarias. A medida que avanzamos hacia el norte veremos como poco se va evaporando la civilización y aparece ante nosotros el imponente sistema montañoso del Monte Denali.

Una vez hayamos llegado a nuestro alojamiento, y si disponemos de tiempo suficiente, podremos realizar otra pequeña ruta por la zona de los 3 lagos antes de cenar. Recordemos que en estas fechas las horas de luz son infinitas de modo que ¿por qué no aprovecharlas?

Día destinado en su totalidad a la visita del Parque Nacional Denali. Las estrictas normas de protección ambiental impiden realizar el trabajo de guía a cualquier persona ajena al parque; por lo que para esta actividad recurriremos a los servicios de un guía local. A primera hora de la mañana cogeremos uno de los autobuses turísticos que recorren la carretera de 92millas entre la entrada del parque y Kantishna, punto final de la carretera y punto más alejado de la civilización. Durante el trayecto, el conductor irá realizando paradas en los mejores miradores y explicando toda la fauna que nos encontremos, así como la flora y la geología del parque.

Durante la ruta hay altas posibilidades de avistar alces, águilas, lobos, caribús e incluso osos; y, por supuesto, en todo momento, y siempre que la meteo lo permita, tendremos las mejores vistas al Monte Denalí, que con sus 6190m de altitud se alza como la montaña más alta de Norteamérica y es uno de los destinos más codiciados para los alpinistas más experimentados.

Por la noche nos relajaremos frente a una hoguera a relajarnos con los sonidos de la naturaleza mientras comentamos las experiencias vividas durante el día.

Ayer tuvimos la oportunidad de conocer el Parque Nacional de la mano de un guía local experto, por lo que hoy disfrutaremos de un día libre con múltiples opciones.

Por un lado, tenemos la opción de adentrarnos de nuevo en el parque con los autobuses no guiados y realizar algunas de las rutas de senderismo permitidas a los turistas que exploran la región por libre. Estos autobuses recorren toda la carretera y permiten subir y bajar tantas veces como queramos a lo largo del día, por lo que podemos realizar numerosas rutas o parar en algún mirador especial que no hayamos tenido oportunidad el día anterior.

Para aquellos que lo deseen, también se pueden contratar vuelos panorámicos sobre el parque, que te acercan casi a la misma cumbre del monte Denali; y también hay actividades de kayak y más rutas guiadas (para cualquiera de estas actividades extra consultarnos los precios).

Por último, disponemos de la opción de visitar el pueblo de Fairbanks, la ciudad más grande al norte de Alaska y al más puro estilo yankee. Un lugar perfecto para conocer de cerca la cultura ártica de Estados Unidos y donde comenzó la fiebre del oro.

Hoy nos dirigimos hacia una de las regiones más especiales del viaje, no solo a nivel paisajístico sino también por el hecho de que es una de las más remotas que vamos a conocer. Desde el pueblo de Cantwell cogeremos la Denali Highway, inaugurada en 1957 y primera carretera que dio acceso Denali National Park, hasta llegar al valle del río Maclaren.

Una vez aquí seremos trasladados río arriba en barco hasta el Glacier Camp, un campamento al pie de las montañas, alejado de todo rastro de civilización y a donde no llega ninguna carretera. Se trata de un lugar mágico donde recomendamos desconectar los teléfonos y experimentar lo que es estar aislados absolutamente de todo.

El resto del día aprovecharemos para realizar una ruta y perdernos por la tundra de Alaska. En estos días del año disponemos de una media de 23h de luz al día, lo que significa que podremos gozar de atardeceres interminables en un marco incomparable.

La canoa ha sido uno de los medios de transporte por excelencia en las regiones árticas; y especialmente en Norteamérica, por lo que no podíamos irnos de Alaska sin haber experimentado como es moverse por los potentes ríos de la tierra del oro.

 Por la mañana nos montaremos en las canoas del alojamiento y nos realizaremos una ruta por el río Maclaren. Intentaremos aprovechar las zonas con más corriente para llegar lo más lejos posible sin esfuerzo y adentrarnos así en la naturaleza más profunda, donde la vida salvaje realiza su día a día. Regresaremos a nuestro campamento y disfrutaremos de una rica comida antes de despedirnos de este mágico lugar.

Por la tarde vendrán a recogernos a nuestro campamento y nos trasladarán río debajo de nuevo hasta el albergue del valle, donde dispondremos de tiempo libre para realizar caminatas por la zona o simplemente relajarnos.

Abandonamos la remota región de las montañas y nos dirigimos hacia la otra zona más salvaje de Alaska, la costa.

Para desplazarnos de una a la otra, cogeremos la carretera hasta McCarthy, único acceso abierto al parque Nacional Wrangell – Sant Elias, el más grande de todo Norteamérica, para alojarnos en el campamento literalmente «del final de la carretera». La carretera McCarthy de 96 kilómetros de gravilla fue construida siguiendo el curso del río Copper y las antiguas vías del tren de la línea Northwestern. Todavía quedan restos de lo que fueron las minas de cobre (copper) a pesar de que muchos han olvidado que este fue uno de los últimos sitios hasta dónde llegó la fiebre del oro en Alaska.

Una vez en el campamento, dispondremos de tiempo suficiente para realizar una ruta hasta las famosas minas de Bonanza y Kennecott; o incluso hasta comienzo del glaciar Root.

La jornada de hoy se la dedicaremos en su totalidad a una experiencia única en la vida. Pasaremos el día adentrándonos en el corazón del glaciar Root y descubriendo los mayores tesoros que este nos esconde.

La primera parte de la actividad consiste en una ruta de trekking hasta la base del glaciar. En el camino pasaremos por las minas de Kennecott, donde nuestro guía nos dará una pequeña visita guiada, contándonos su historia y funcionamiento.

Posteriormente nos pondremos los crampones, arneses, cascos… y todo el equipo necesario para comenzar la travesía glaciar. Dejaremos atrás a los grupos que realizan las pequeñas visitas al glaciar y nos adentraremos entre grandes pilares de hielo y lagunas de un color que jamás podríamos imaginar. Tendremos la oportunidad de ver crevasses, cruzar puentes de hielo y descender haciendo rapel hasta algunas de las cuevas de hielo más espectaculares.

Pero la aventura no acaba aquí: después de comer, el guía nos llevará a una zona muy especial donde podremos realizar un poco de escalada en hielo dentro del glaciar, con lo que nos llevaremos una experiencia al completo.

Por supuesto, no hace falta ni experiencia previa en este tipo de actividades ni equipamiento técnico.

No hay mejor forma de conocer y explorar la región de los fiordos que montados en un kayak; y según las condiciones meteorológicas y del mar, dispondremos de diferentes rutas a realizar.

Nuestro objetivo inicial es realizar la actividad en la Bahía de Shawmill, que al estar rodeada de imponentes montañas, cascadas y arroyos salmoneros, Sawmill Bay está bien protegida del viento. Paseos en kayak, caminatas, recolección de bayas, pesca de salmón y observación de vida silvestre son solo algunas de las actividades que atraen a la gente a esta bahía de singular belleza. Examinaremos el complejo ecosistema basado en el salmón de la costa de Alaska. Durante la temporada de desove (mediados de junio a septiembre), remamos río arriba con miles de salmones mientras regresan a sus arroyos natales para reproducirse y expirar. Los osos negros y las águilas calvas frecuentan las costas para deleitarse con la generosidad de la naturaleza, al igual que una variedad de aves y mamíferos marinos.

Al final del día realizaremos una pequeña ruta hasta Mineral Creek. Una ruta por dentro de densos bosques donde nos encontraremos con multitud de espectaculares cascadas y preciosos lagos.

Nos toca madrugar como buenos aventureros que somos, pues hoy debemos coger el ferry que nos lleva hasta la población de Whittier. Se trata de un itinerario especialmente diseñado para los amantes de la naturaleza, pues durante el recorrido pasaremos por delante del glaciar Columbia y varias islas como la Glacier Island o Naked Island, que son el hogar de los famosos Puffins durante esta temporada; y en sus costas, además, podremos observar cantidad de focas y leones marinos. Pero, por si fuera poco, las aguas que rodean la isla son el área favorita de cantidad de ballenas jorobadas y orcas, por lo que deberemos ir con los ojos bien abiertos. Una vez desembarcamos, nos dirigimos a nuestro alojamiento en la población de Seward, puerta de entrada al Parque Nacional de los fiordos de Kenai.

Por la tarde realizaremos una ruta de trekking hasta la cumbre del Monte Marathon, desde donde tendremos unas espectaculares panorámicas de todo el Parque Nacional y la bahía de los fiordos de Kenai.

Los fiordos de Kenai son una de las joyas de la corona de la naturaleza de Alaska, por lo que no podemos irnos de aquí sin realizar un crucero por sus aguas y conocer a fondo su espectacular estructura y geología.

A primera hora nos montaremos en un crucero para descubrir los tesoros ocultos de este Parque Nacional. Cascadas, bosques tropicales, preciosas formaciones rocosas que se alzan desde el mar e imponentes glaciares son solo algunas de las maravillas que tenemos por descubrir. Durante el recorrido tendremos la oportunidad de realizar también el avistamiento de una variada fauna marina, como ballenas, orcas y focas. El capitán del barco nos regalará constantemente explicaciones sobre el ecosistema, la geología y la historia de esta bella región.

Por la tarde realizaremos la que será nuestra última ruta de trekking por Alaska; y para ello hemos reservado la mejor de todo el viaje. Partiremos directamente desde la ciudad de Seward, ascendiendo por el Ressurrection river y parando en todos los puntos fotográficos que sean de nuestro agrado, hasta llegar al Campamento del Glaciar Exit. Una vez aquí comenzaremos un ascenso más pronunciado que poco a poco nos va introduciendo en un paraje completamente blanco al mismo tiempo que dejamos atrás todas las zonas boscosas. Al final, llegaremos a una loma completamente descubierta y rodeada por un mar de hielo azul que difícilmente podremos olvidar.

En el día de hoy nos desplazaremos hasta el último pueblo de nuestro viaje. Nos dirigimos a la población costera de Homer, en la parte oeste del Parque Nacional de los fiordos de Kenai. Se trata de una pintoresca población dónde la cultura pesquera se mezcla con una tradición artística y llena sus callecitas de galerías de arte. En el camino pararemos a ver una iglesia ortodoxa con los volcanes como telón de fondo.

Además de recorrer el pueblo, visitaremos la playa de Bishops y realizaremos una ruta costera por el Diamond Creek trailhead, desde donde tendremos vistas permanentes al Kachemak Bay State Park y al Lake Clark National Park.

Por supuesto, es parada obligatoria ir al Salty Dawg Saloon’s, un faro transformado en bar dónde es costumbre consumir y dejar un dólar en la pared para que el que vaya después se tome una bebida a nuestra salud.

Es momento de regresar a la civilización. Después del desayuno regresaremos a nuestro hotel en Anchorage, dejando tiempo suficiente para visitar la ciudad y comprar todos los recuerdos que sean necesarios.

En el camino pararemos a realizar una pequeña caminata hasta las cascadas del Russian river y ver como los salmones remontan el río hasta su zona de desove.

Por la noche tendremos una cena de despedida donde compartiremos todas las vivencias experimentadas durante el viaje.

En función de la hora de salida de nuestro vuelo seremos trasladados al aeropuerto para comenzar nuestro viaje de regreso a España.

Salidas

Ve organizando tu agenda y tu maleta

Salida Regreso
13 - 06 - 2025
26 - 06 - 2025

Información

Las cosas claras desde el principio

  • Seguro de Responsabilidad Civil.
  • Seguro de accidentes y rescate.
  • Guía titulado de montaña.
  • Guías locales cuando fuera necesario.
  • Transporte privado tipo miniván.
  • Gastos de gasolina y peajes.
  • Transportes en ferry.
  • Autobuses del Parque Nacional Denali.
  • Alojamiento en habitación doble en hoteles, tiendas de campaña y albergues.
  • Pensión completa.
  • Todo el material y equipo necesario para los campamentos y cocinas.
  • Todas las actividades mencionadas en el programa.
  • Material y equipos necesarios para las actividades.
  • Tasas y permisos de entrada a los Parques Nacionales.
  • Botiquín de primeros auxilios completo.
  • Reportaje fotográfico y de video.
  • Asistencia antes y durante el viaje.
  • Vuelo internacional España – Anchorage.
  • Seguro de asistencia en viajes o cancelación (podemos gestionarlo).
  • Visado y propinas.
  • Actividades extra.
  • Saco de dormir (podemos gestionarlo si es necesario).
  • Gastos imprevistos provocados por circunstancias incontrolables.
  • Camiseta térmica transpirable.
  • Forro polar o primaloft.
  • Chaqueta de plumas o sintética ligera.
  • Chaqueta impermeable tipo Gore-tex.
  • Pantalón largo y corto de trekking.
  • Pantalón impermeable tipo Gore-tex.
  • Calcetines técnicos transpirables.
  • Gorro para el frío.
  • Visera para el sol.
  • Braga tipo buff para el cuello.
  • Gafas de sol.
  • Botas de trekking impermeables.
  • Deportivos de repuesto.
  • Zapatillas o chanclas para campamentos.
  • Camelback o cantimplora de al menos 1´5L.
  • Saco de dormir (Tª comfort 2 – 4º)
  • Toalla y bañador.
  • Neceser personal.
  • Muda de ropa.
  • Botiquín personal.
  • Almohada inflable (recomendable).
  • Guantes finos y gordos.
  • Mochila pequeña para las actividades.
  • Bastones de trekking (opcional).
  • Cargadores y/o baterías externas.
  • Adaptador para el cargador
  • Crema para el sol.
  • Protector labial.

Fotografías

Una pequeña muestra de nuestras salidas

Info Adicional

Preguntas habituales de los clientes

Las propinas en Estados Unidos son una costumbre muy arraigada, que se remonta al final de la Guerra Civil. Por norma general, se suele dejar entre un 15% y un 20% del total en bares y restaurantes; mientras que, por ciertos servicios, como guiados o transportes, se suele dejar una cantidad de entre 3USD Y 5USD. En nuestro caso las comidas las preparamos nosotros por lo que no será necesario estar atentos a estos detalles, tan solo cuando vayamos a algún restaurante o bar a tomar algo con los locales. Ante los servicios guiados como la caminata glaciar o el kayak, haremos un bote entre todos para dejar una propina de 15 USD aproximadamente, pudiendo darse mas si alguien lo desea, por supuesto.

La moneda de cambio en Alaska es el Dólar Estadounidense; que hoy en día tiene una equivalencia a Euro de: 1€ = 1,07 USD.

Realmente, los requisitos para poder realizar este viaje no son muy elevados pues, aunque es un viaje de aventura, las actividades son todas muy asequibles. Es importante tener una buena salud física y no poseer ningún impedimento para la práctica de actividades. Lo más importante para este viaje es ser consciente de que la climatología en esta región del mundo puede llegar a ser especialmente dura y cambiante, por tanto, es necesario ir siempre con la mentalidad abierta a posibles cambios de ruta. No obstante, las fechas en las que vamos tienen los mayores porcentajes de buen tiempo y estabilidad.

Para este viaje de aventura recurrimos a campamentos y albergues en las zonas más remotas y a hoteles en las ciudades como Anchorage. Esto se debe principalmente a la idea de crear un ambiente mucho más cercano a la naturaleza y crear una experiencia de viaje y de grupo mucho más especial. Al mismo tiempo, esto nos permite adaptar mucho mejor el viaje a las circunstancias que se puedan plantear y movernos por regiones más remotas.

Los hoteles quedan reservados para la ciudad de Anchorage o para intercalar entre los días de acampada con el fin de descansar un poco de los sacos y las tiendas. Así mismo, en caso de que algún día la meteo se tornara muy mala, recurriríamos también a los servicios de un hotel o casa rural.

Actualmente no hay ningún requisito de vacunación para los españoles que decidan visitar Estados Unidos.

Los ciudadanos españoles que deseen visitar Estados Unidos por un período inferior a 90 días no necesitan visado, acogiéndose al Programa de Exención de Visado; pero es imprescindible para la entrada a Estados Unidos obtener la aprobación previa del Electronic System for Travel Authorization (el conocido como ESTA).

Para conseguirla, debeís de rellenar el formulario correspondiente y pagar la tasa de 14 dólares en la web https://esta.cbp.dhs.gov al menos 72 horas antes de la llegada. Una vez obtenida la autorización, es válida durante 2 años. Es importante que realicéis este trámite en la web oficial que os indicamos, ya que existen otras muchas páginas de empresas intermediarias donde es posible su tramitación, pero con un coste considerablemente superior.

Respecto al pasaporte, desde el 1 de Abril de 2016 es obligatorio disponer de un Pasaporte de lectura mecánica con foto digital y chip siempre con vigencia durante toda la estancia prevista en Estados Unidos.

Para vuelo recreativo no necesitas una licencia, sino realizar un examen de aprobación de las capacidades y conocimientos del piloto para no comprometer la seguridad aérea.

Su nombre oficial es The Recreational UAS Safety Test (TRUST) y se ha desarrollado en coordinación con diferentes organismos para determinar su contenido.

Este test es completamente gratuito y tiene validez de por vida. Eso sí, si pierdes el resguardo no podrás imprimirlo de nuevo. En este caso, tendrás que volver a aprobar el examen.

Así que, si vuelas tu dron en USA, recuerda que debes llevar encima el resguardo de haber superado el test para presentarlo siempre que te lo solicite la autoridad.

Son nueve normas muy sencillas que harán que vueles de forma responsable y no comprometas la seguridad de terceros ni, por supuesto, del espacio aéreo.

  1. Vuela solo con fines recreativos.
  2. Asegúrate de seguir las normas de seguridad de una CBO reconocida por la FAA (puedes consultar cuáles son en la web de la FAA, en inglés).
  3. Mantén tu dron en vuelo dentro de tu línea de visión (VLOS) o apóyate de un observador que esté situado junto a ti y en constante comunicación.
  4. No interfieras con otras aeronaves en vuelo y cédeles siempre el paso.
  5. En espacio aéreo controlado (Clases B, C, D y E), no superes la altitud máxima permitida por la FAA (consulta este dato con el siguiente esquema) y siempre con autorización previa vía LAANC o DroneZone.
  6. En espacio aéreo no controlado (Clase G), nunca superes los 400 pies de altitud al volar tu dron (120 metros).
  7. Haz el test TRUST y lleva siempre contigo el resguardo como prueba.
  8. Registra tu dron y márcalo exteriormente con el número de registro (si no sabes cómo hacerlo, no te preocupes; a continuación, hablamos de ello).
  9. Nunca comprometas la seguridad del espacio aéreo al volar tu dron en Estados Unidos.

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